No podía soportar por más tiempo encontrarme cada noche con el cadáver de lo nuestro.
Le puse fin y me creí liberada.
¡Ingenua! No contaba con que, impregnado en cada poro de cada una de las paredes, cual rostro parapsicológico al uso, aparecería el recuerdo de tu fantasma allá por donde mirase, en cada rincón de la casa.
Empiezo a pensar que fue peor el remedio que la enfermedad.
¡Bienvenidos a mi Halloween particular!
Frases cortas y alguna larga...
Hace 8 horas


