Cobarde soy yo, que sé que hay cosas que no me gustan en mi vida, que sé qué podría hacer para cambiarlas o al menos intentarlo y no lo hago. Eso es de cobardes. Permanecer en el status quo por miedo.
El refugio de los cobardes como yo es la evasión, la imaginación. Es con ella que me evado.
Escapar de algo que no te llena, que no te gusta, que no te satisface, intentar cambiar tu vida aprovechando un oportunidad de evasión es valiente. Los cobardes como yo no lo harían.
Es por eso que huir no siempre es de cobardes.

