Algunas veces la soledad deja un poso de tristeza.
Lo afirmo. Me doctoré en esa especialidad.
Guardé en mi baúl de los recuerdos los buenos momentos para abrirlo cuando esa tristeza asociada a la soledad se me pegara por dentro.
Y ahora mi baúl de los recuerdos acumula polvo.
Desde que te conozco ya no recuerdo lo que es estar triste.
Desde que te conozco ya no recuerdo lo que es estar triste.
