Sentí palpitaciones mientras la bola giraba y giraba en aquella ruleta.
Mi respiración se agitó, mi cabeza rodaba a más velocidad de lo que lo hacía aquella bola, la que marcaría mi destino, hasta que finalmente paró.
Fue en ese momento cuando me temblaron las piernas, sentí una punzada de dolor en el corazón y todo se volvió negro.
El médico certificó mi defunción. No estaba preparada para ganar.

6 comentarios:
Ostras, menudo final más gore.
Besos,
Perséfone
Me temo que no habías entrado en juego todavía...
Liga tu ludopatía al basket. Creo que es el juego con los partidos más largos de todos. ¿No? ;)
Besos y burbujas.
a mi me pasó lo mismo las dos primeras veces que me examiné del carné de conducir.. pero oye.. lo superé! a la tercera me lo saqué, y por eso voy estampando mi coche.. XD (omitiremos esa última frase en próximas conversaciones.. todavia me duele el alma.. )
toma sobredosis de ganadina.. ;)
@perséfone: no te lo esperabas? jejeje
@sparkling: jejeje buena solución
@yuyu: jajajaja si ej cuanto más aceleras, más calentita te pones :P
@anónimo: y de eso dónde dices que venden? :)
No digas eso! Todos estamos hechos para ganar, para lo que no estamos preparados es para perder, por aquello de la caja de pandora que solo quedo la esperanza y tal, jeje!
Un besazo winner!
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